Comer sano en verano se vuelve mucho más sencillo con recetas como esta. El carpaccio de calabacín es una alternativa deliciosa y baja en carbohidratos que aprovecha al máximo los productos de temporada. Hoy le damos todo el protagonismo al calabacín, cortado bien finito y acompañado del queso de cabra y el dulzor de los cherrys. Es un plato nutritivo y perfecto para esos días en los que queremos comer bien sin pasar calor en la cocina. ¡Te aseguro que este contraste de sabores te va a enamorar!
Carpaccio de calabacín: la verdura que sabe cuándo comerla
Por qué comer verdura cruda conserva nutrientes:
Cocinar destruye parte de los nutrientes. No todos, pero sí los más delicados:
Vitaminas hidrosolubles sensibles al calor:
- Vitamina C: Pierde 30-50% al hervir, 50-70% al freír
- Vitamina B1 (tiamina): Pierde 40-60% con cocción prolongada
- Ácido fólico (B9): Pierde 50-90% al cocinar
Enzimas digestivas naturales:
Las verduras crudas contienen enzimas que ayudan a digerirlas. El calor (>48°C) las destruye.
Antioxidantes:
Algunos (como vitamina C) se degradan con calor. Otros (como licopeno del tomate) mejoran con cocción. Depende de la verdura.
Fibra:
Cruda es más crujiente, sacia más (masticas más, cerebro registra saciedad). Cocida es más blanda, pero es verdad que muchas personas tienen problemas de digerir verduras crudas y es por no tener suficiente poder digestivo, en estos casos mejor consultar con un especialista y evitar este tipo de preparaciones.
Calabacín en temporada (junio-septiembre): por qué es el mejor momento
1. Máxima concentración de nutrientes:
El calabacín recogido en su momento óptimo (verano) tiene:
- Vitamina C: 20mg/100g (fresco) vs 12-15mg (fuera temporada)
- Potasio: 300mg/100g (esencial verano: sudas, pierdes electrolitos)
- Ácido fólico: Máximo en verduras jóvenes tiernas
- Manganeso: Antioxidante, imprenscindible paa el buen funcionamiento metabolico
2. Sabor dulce vs amargo:
Calabacín en temporada es dulce, suave, jugoso
Fuera temporada (invernadero/importado) es amargo, aguado, soso
¿Por qué? El calabacín necesita sol y calor para desarrollar azúcares naturales. En invernadero o importado, crece forzado, menos sol, menos sabor.
3. Textura perfecta para carpaccio:
Calabacín temporada = tierno, se lamina fácil, no fibroso, dulce
Fuera temporada = tiene mucha agua y semillas, de sabor amargo
Ingredientes
Elaboración
- Cortamos el calabacín en finas rodajas y las vamos colocando en abanico (ver vídeo) cubriendo todo el plato.
- Preparamos la vinagreta mezclando todos los ingredientes: la miel, las mostazas, el orégano, el aceite y el vinagre, mezclamos con ayuda de un tenedor para emulsionar el aliño.
- Una vez tenemos el aliño hecho, lo rociamos sobre el carpaccio de calabacín lo más uniforme posible, y dejamos macerar unos minutos para que coja sabor.
- Mientras tanto, cortamos los tomates cherrys en cuartos y desmigamos el queso fresco de cabra, servimos sobre el carpaccio ¡y a disfrutar!
Consejo:
La clave de un buen carpaccio está en cortar el calabacín LO MÁS FINO POSIBLE – puedes usar una mandolina o un cuchillo bien filoso como lo he hecho yo. Cuanto más finas las láminas, más elegante queda y mejor absorbe la vinagreta. ¡Vale la pena!
Coloca las láminas de calabacín en abanico superpuestas (como tejas de un tejado). Rocía la vinagreta con una cuchara en movimientos circulares para que quede uniforme.
Variantes:
- Versión KETO: Omitir la miel (solo 10g carbohidratos)
- Sustituir queso de cabra por feta (más salado)
- Añadir rúcula o canónigos (más verde)
- Versión con 50g de salmón ahumado encima (más proteico)
- Añadir nueces o piñones tostados (más textura)

